martes, 11 de diciembre de 2007

Notre musique


Cuando se ha estado allá, rodeada de reflexiones, de discursos, de personajes de excepción por su modestia y por su desmesura. Cuando se ha estado varios meses sumergida, por completo, respirando de otro modo, en una atmósfera diferente, desconocida, juzgada en exceso, demasiado olvidada en Europa. Cuando se ha aprendido que la tolerancia, la solidaridad y la convivencia fueron posibles. Cuando deja de entenderse por qué el ser humano nunca se cansará de destruir sus creaciones más sublimes y sus corazones más generosos. Entonces, esta película de Godard te raja en dos.

sábado, 8 de diciembre de 2007

Paseo sentimental


La frágil promesa de dejar a un lado el tabaco una mañana más.
Me he levantado temprano. Mi hijo sigue dormido.
Me asomo a la bruma en las ventanas. Su velo difumina los contornos de la incongruente vegetación de la avenida; palmeras, naranjos, eucaliptos.
Enfrente, la estructura del neón del hotel Andalucía Palace, una apagada corona de miss, queda reducida a su esqueleto.
Preparo una segunda cafetera.
Un timbre anuncia que el ordenador ha terminado la descarga de un disco que nunca logré escuchar en el pasado.
¿Un rescate?¿Una pieza que faltaba? No. Sólo información. Nada iguala a la consumación que suponía conseguirlo entonces. No nos engañemos, como dice el cuento de Andersen, hubo un momento en el que desear era útil. Frase cruel.
Tan cruel como las dos que Hemingway consideraba como su mejor creación, su cuento de una sola línea “En venta: zapatos de niño. Nunca usados”. Otro cuento de una sola línea, de tres palabras: “hubo un momento,” punto final. No soy Hemingway .
En 1984 Chet Baker grababa A sentimental walk in Paris. No es un buen álbum, está entre sus discos grabados entre la inercia y la necesidad de conseguir dinero para mantener a cualquier costa su hábito de heroinómano. Mi copia está en algún sitio en el guardamuebles entre sus vinilos, como los que grabó junto a Catherina Valente, cuya verdad reside en el algo kitsch de lo sentimental. Dudo que Baker pudiese hacer un viaje sentimental. No creo que la urgencia de su hábito se lo permitiese. Ahí esta su biografía, Como si tuviera alas. Pero pocas ciudades parecen más apropiadas para ello que París, allí recalaba en cada una de sus visitas a Europa, allí grabó sus discos para Barclay, allí murió de sobredosis su pianista Dick Twardzick ... ningún escenario más apropiado para el “lover boy” eterno que murmuraba “She was too good for me”, “Deep in a dream” o “The touch of your lips”. Su imagen se ha congelado en ese algo tan sentimental como las fotos de Doisneau.
Mi hijo se acaba de levantar.
Descalzo, se ata el cinturón de la bata. De una patada, le lanzo las zapatillas. Enciende la TV y coge un tubo dorado de galletas de chocolate. Le pongo una taza de leche fría, no soporta la caliente.
En estos días vuelvo a pasear por la ciudad sin que las tardía salidas de la oficina me lo impidan. Vuelvo a errar y encontrarme con sentimental walks como el que me llevó a la fabrica de La Trinidad.
Una vez conocí a alguien llamado Pablito. Lo admiraba. Había vivido el declive del sueño de Ibiza, tenía una cámara con la que hacía películas y una estimable colección de LPs. Con fe todavía infantil, yo, más joven, lo consideraba mi amigo, por más que no fuese sino un reflejo inalcanzable. Vivía cerca de la antigua cárcel de Sevilla, y odiaba el sitio.
Camino de Toys’R’Us, inevitable en estas fechas, mi hijo y yo pasamos por ahí, no pude sino meterme por la que una vez fue su calle. No había nada reconocible. La hilera de tiendecillas había sido barrida por nuevas edificaciones de alto coste. De su casa, una estrecha edificación de dos plantas, no quedaba nada. Un paseo sentimental sin otro escenario que un recuerdo semiborrado.
En sus últimos años Pablito tenía la misma adicción que Baker. No había nada glamuroso en ello. No era una artista. Sencillamente, alguien de otra época que se devaneció tragado por la voraz velocidad del tiempo.
Hubo un momento.
P.S. : Me encontré a Jesung, espadachín del montaje de exposiciones.
P.S 2: Uno de los discos que bajé anoche era el Deja Vu, de Crosby Stills Nash & Young. Necesitaba escuchar las armonías vocales de “Carry On” y la versión de del “Helpless” de Young. Hacía décadas que no lo oía. “Our House” me sigue molestando. La memoria del ordenador está tan llena que el la reproducción salta y salta. Para los que gustan de las causalidades y casualidades, una metáfora del mecanismo atascado de mis recuerdos.

martes, 4 de diciembre de 2007

Una puerta cegada



“Soy un patriota del distrito décimo cuarto de Brooklyn, donde crecí”.
Así abría Henry Miller su Primavera Negra.
Pio XII y el hervidero multirracial y pendenciero que en él describe, poco tienen que ver, sobre todo para un turbio niño más bien mimado como fui. Pero como Miller puedo también decir que soy un patriota, de lo único que puedo decir que lo soy, de mi barrio.
(Curioso que en las lenguas anglogermánicas aquellas palabras que nominan el país y su arraigo sean femeninas frente a las del masculinas del latín.)

La fisonomía del barrio, de manzanas con patios interiores, hoy arrebatados por los habitantes de los pisos bajos y convertidos en semi-backyards de recreo y de improvisados trasteros, pero entonces cubiertas de árboles, es algo que nunca he dejado. Hoy nadie juega en esos patios, se han convertido en un laberinto de las más variadas formas de cercados, de la celosía a la maya de alambre, en las que se apoyan motos, bicis, sillas de fibra vetadas por el sol, bombonas de butano y coches y correpasillos infantiles. Pero otro elemento, como eran las tapias han tardado en desaparecer.

Entrar por la Avenida de Miraflores era encontrar una larga sucesión de tapias de instalaciones fabriles, como entrar por Carretera de Carmona era encontrar una de portalones de almacenes. Ese muro sin recovecos llegaba hasta lo que hoy ocupa Santa María de Ordás, entonces una fábrica de corcho y el cine de verano Pio XII, una visión que ha hecho que nunca me haya sentido ajeno en ciudades llenas de tapias, tanto que he visitado como Dusseldorf o en las que he vivido, como Edimburgo. Tapias, tapias de ladrillo sin fin que después se continuaban hasta el colegio de La Salle, mi primer colegio, donde me entrené en la fechoría y entreví algo parecido a una inestable felicidad.

Siempre he sentido la avenida como el cuello de un embudo que recorría para después abrirme a lo que consideraba la ciudad. Miles de veces la he recorrido, las sigo recorriendo, ahora que he vuelto a mi barrio después de la tentativa de deshacerme de él, y en mi memoria se amontonan desordenados los establecimientos que entonces la jalonaban y que veía cada mañana camino de mi segundo colegio, La Trinidad, donde ya no vislumbré otra cosa que la huida. Hay imágenes felices, como la pastelería del inicio de Miraflores, donde comprábamos cuñas, carmelas y los días de los Santos Inocentes, milhojas que nos estrellábamos con regocijo y humillación en las caras, menos, como las discusiones matutinas del bar de los transportistas, brutalmente iluminado con fluorescentes y de perpetuo olor a aguardiente; también caseras como el del oscuro bar-estanco al lado del de los transportistas, o el del kiosco de Lola donde me hacía con los cromos de mis siempre inacabadas colecciones, mi Hazañas Bélicas y mi Tio-vivo. También, a la mitad del recorrido, el cuartel de la Guardia Civil donde mi abuelo paterno, el buen Pepe Gómez, pasó la Guerra Civil. Hiperactivo como entonces era, he arañado con la uña, con alguna tiza, con alguna rama seca, todas esas tapias en un recorrido interminable.

Cuando hace dos semanas visité la Fábrica de Vidrio La Trinidad en una acción de sus vecinos ante su demolición, me encontré de nuevo con todo ello. En aquellos momentos estaba leyendo Un pedigrí de Patrick Modiano, la plasmación autobiográfica de lo que tanto hemos leído en su obra de ficción. La cartografía fantasma de París que es, entre otras cosas, su obra, tenía allí un paralelo: casas, oficinas, calles, garajes que habían sido y que la lepra del tiempo ha dejado sin certeza. Entré en la fábrica por una extraña puerta verde maciza que nunca supe muy bien para qué estaba allí – ahora sí-, y fue como si siempre hubiese sabido cómo era aquello por más que nunca lo hubiese pisado antes. Hoy la puerta verde ya no existe: la han tapiado. This property, this property is condemned, cantaban con escalofrío The Triffids con ecos la obra en un acto de Tenesee Williams que Sydney Pollack reinventó en película con una turbadora Natalie Wood.

Siempre me ha llamado la atención como las tapias de la Trinidad han permanecido intocadas por ese uniforme pret-a-porter que iguala todas las ciudades que es el graffiti. En su tiempo se pegaban los carteles de los circos, las actuaciones y los nuevos discos de lanzamiento masivo que hoy ocupan zonas de la Carretera de Carmona. Hoy sólo hay, como humildes escamas, algún anuncio con flecos en los que se ofrece el teléfono de alguien que oferta o pide trabajo, algún pasquín, la publicidad de alguna médium que promete visión panorámica del futuro y alguna pintada cazurra.

Como un antiguo calendario de taco, cuyas hojas amarillean y se abarquillan, cada día soy un epígono del que en algún otro momento fui.

viernes, 30 de noviembre de 2007

Actas 23 de Noviembre 2007

Acta de Reunión
La Gran C
27 de noviembre de 2007.

En la ciudad de Sevilla, siendo las 20.10 horas del 23 de noviembre de 2007. Se reúnen tras previa convocatoria, los miembros del grupo La Gran C:

María Calderón
Esther García
Ángel Gómez
Federico Jaime
Jesús Muñoz
Alicia Pol

En la presente reunión Jesús Muñoz actúa como secretario y María Calderón la dirige y modera. En ella se toman los siguientes acuerdos,

· Releer el proyecto de nuevo para detectar puntos débiles, deficiencias o lagunas en su planteamiento, desarrollo y exposición.
· Requerir del equipo de evaluación su visión sobre el mismo
· Orientar nuevas vías de aplicación del proyecto con vista a su aplicación a su nueva realidad como Cajasol.
· Redefinir y reestructurar el trabajo su continuación.

A lo largo de la reunión se plantearon otros temas como:

· La evaluación de nuestra metodología de trabajo, con sus puntos fuertes, como la fácil comunicación existente entre los miembros, la división del trabajo, la circulación del trabajo individual entre los demás miembros y su impacto analístico/creativo…, y sus puntos débiles, las dificultades para reunirnos, al encontrarnos todos trabajando, aumentadas este año por el destino de Federico Jaime a Huelva.
· La dificultad de establecer un criterio al haber recibido una evaluación sólo numérica de nuestro trabajo y que en ningún caso indica fortalezas y debilidades, algo que blinda la resolución del comité de la evaluación y no resulta creativo ni produce confianza, es más, es una mecánica que va en contra de todo lo que se reitera en el curso.
· Se establece mantener el sistema de intercambios por mail y mensajes con la periodicidad de dos semanales como idóneo para nuestro método de trabajo.
· Se fija la fecha del miércoles 5 de diciembre para la próxima reunión en la que se crucen las conclusiones y acordemos un cronograma de trabajo.

No habiendo más asuntos por tratar, se levantó la sesión.

Fdo.

La Gran C

viernes, 23 de noviembre de 2007

Proyecto en Stolac, BiH

Por la definición de patrimonio como memoria colectiva resultante de la interacción entre numerosas herencias culturales y de tradiciones artesanales, podemos considerar que en la ciudad de Stolac, en el sur de Bosnia-Herzegovina, este patrimonio se encuentra particularmente en una peligrosa erosión. Por ello, nosotros, el Centro André Mlaraux de Sarajevo y la Asociación Orhideja de Stolac, proponemos la creación de un evento, poliforme y original, encaminado a emancipar de su aislamiento las diversas herencias culturales que posee la ciudad.

Consideramos el patrimonio como un concepto polimorfo, una suma de sedimentos dejados por las numerosas sociedades humanas que han prosperado en un mismo lugar, y pensamos que Stolac posee en este sentido una particularidad excepcional. Para conseguirla, Stolac ha conocido alternativamente periodos de apertura muy fuertes, el paso de comunidades muy diferentes, durante las cuales se han introducido nuevas culturas, nuevos cultivos, nuevas técnicas, nuevas arquitecturas, así como ha conocido periodos de aislamiento, como lo prueban sus predisposiciones naturales al encontrarse en el corazón de un valle, periodos durante los cuales esta suma de novedades ha interactuado y se constituyeron en un conjunto original y coherente.

Hoy, el aislamiento nacido de las consecuencias del reciente conflicto armado que sufre Stolac, se constituye como un filtro abierto a la estadarización de la construción, a la generalización de las técnicas y a la gobalización de especies naturales pero cerrado a los conceptos de conservación o de puesta en valor de las herencias citadas. Deseamos reabrir las puertas de Stolac y sensibilizar al visitante de la diversidad de manifestaciones de esta particularidad a través de la realización de un gran evento cultural que combine miradas sobre la ciudad y su intimidad, intervenciones artísticas y demostraciones de técnicas tradicionales artesanales y jardinísticas, un evento-manifiesto por la conservación de este microcosmos original.

Para ello, deseamos orientar estas miradas hacia algunos puntos de referencia seleccionados con anterioridad, incluyendo particularidades naturales, elementos arquitectónicos identitarios, técnicas artesanales y espacios íntimos e insólitos, en una especie de operación «puertas abiertas» a la escala de la ciudad. Queremos despertar en los habitantes de Stolac una reapropiación del espacio público y en los visitantes un descubrimiento de pequeńos universos privados anidados tras los muros de piedra. Queremos, particularmente, poner en valor el patio tradicional, puesto que el modo de vida tradicional de Stolac siempre se ha articulado en torno a este lugar: las flores, las plantas, la gatronomía y el arte de vivir encuentran aquí una fuerte originalidad. A través de espectáculos adaptados a esta intimidad (teatro, cuentos, proyeccionesde cine, conciertos) o a través de un concurso de patios propuesto a los habitantes con la asistencia material de la asociación Orhideja, los visitantes podrán imaginar unos recorridos por la ciudad. Un lugar de encuentro y recepción del público será instalado para facilitar información relativa a los espectáculos y los patios que participan en el evento.

Por otro lado, intentaremos crear en este espacio de recepción y encuentro central (jardín público de la ciudad) una efervescencia durante todo el festival, invitando a los artesanos de Stolac (canteros, herreros, carpinteros, etc...) a que presenten su técnica de trabajo así como su producción en una mini-feria artesanal. La colaboración con la autoridad municipal es, en este sentido, esencial, y esperamos que ésta valorará el interés de este evento. La gastronomía también estará presente en platos tradicionales propuestos en la mini-feria. La artesanía y la gastronomía, en tanto que riquezas identitarias, compartirán el espacio con la intervención de artistas-jardineros, que podrán proponer sus creaciones con una temática deteminada o no.

Con el fin de iniciar un desarrollo y un apoyo a la creatividad, deseamos lanzar a concurso, de manera local, el cartel del festival, en una primera etapa para conseguir una fuerte implicación de los habitantes de Stolac, esencial para la puesta en marcha de tal evento.

Si queremos dar a este evento un status de manifiesto, es porque la supervivencia y la conservación de todas las riquezas que deseamos dar a conocer son para nosotros un elemento indispensable y lo consideramos como una etapa más hacia la creación de un conservatorio natural permanente en la región de Stolac.

Tandem Bosnia, 2007


viernes, 9 de noviembre de 2007

¡De vuelta de BiH!




Queridos compañeros, tripulación, intrépidos y valientes marineros. Una nueva travesía comienza, de nuevo nos subimos al barco para navegar juntos esperando nuevas aventuras y nuevos trabajos. Por fin estoy de vuelta tras unos meses en los Balcanes lista para retomar timón y velas, ¿qué tal vosotros?


El link de mi blog tandem: http://tandembosnia.blogspot.com/

lunes, 30 de julio de 2007

Los garveos de la rana verde


En alguno de nuestros viajes por islas insólitas, subió esta rana verde a nuestro barco para acompañarnos en nuestra travesía como polizón.
Ahora ha decidido conocer mundo sin nosotros, vivir nuevas aventuras que aportarnos en el próximo viaje de nuestra nave Gran C.
¡Aquí empiezan las aventuras de la rana pirata en BiH!